Otros consejos para el Ministro de Salud
Si bien muchos quedaron sorprendidos, yo creo que se está SOBREACTUANDO ante las declaraciones de tan ilustre doctor, pues cuando yo era chico vi a mucha gente hacer uso del hilo de coser (no importa el color) en labores de aseo bucal. En ese entonces hablar de hilo dental era sólo para ciertos sectores, razón por la cua,l para la gente de escasos recursos era una buena opción.
Y si de opciones o alternativas a la medicina tradicional se refiere, modestamente, quiero enviarle algunas propuestas que tal vez ud., señor ministro podría considerar como políticas ministeriales.
1.- Para evitar que se aglomere gente en las consultas del odontólogo, y como muchas de las prestaciones de estos especialistas no están cubiertas por el AUGE, si su hijo tiene los dientes sueltos tiene dos opciones: la primera pegarle un buen golpe en la zona que se encuentra la pieza dental. Tenga por ciento que junto a las lágrimas que le saltarán de los ojos a su hijo la pieza dental también saldrá de su lugar.
Otro método, menos invasivo, es amarrarle un hilo (el mismo que usa para limpiarse los dientes) a la pieza dental suelta. Posteriormente amarre el otro extremo a la perilla de una puerta abierta y ciérrela bruscamente, en el caso de no contar con una puerta cerca bastará un tironcito y el diente saltará.
Finalmente si su cepillo de dientes no esta en buenas condiciones, con un trapo frótese los dientes, le ayudará a retirar la mugre superficial.
2.- En el caso de cortes superficiales en la piel: envuelva la zona del corte con tela de araña, o si es de la construcción unte con cemento, o por último unte con "caca de guagüita".
3.- Para aquellas personas disconformes con el color de sus ojos, se sugiere que se echen unas gotitas de limón; según los entendidos el ácido del limón cambia el color de los ojos.
4.- Si bien es sabido por todos que la tenencia de material quirurjico en algunos hospitales es mínima, le ofrezco mi carrete del Nº 5 de hilo de volantín el cual podría ser utilizado para sutura. Se lo ofrezco por que es hilo bueno, no esta curado.
En fin, a estas propuestas se podrían seguir sumando; creo en justicia que al pobre señor ministro se le ha mal interpretado.
Pero, si por alguna razón, sus salidas de madre molestarán a su Excelencia el Presidente de la República, tenga por cierto señor ministro que tiene pega segura con todos aquellos tele doctores que venden cuanta pomadita milagrosa se les ocurre, tal vez usted podría patentar el hilo de coser cubierto con esperma de vela para los dientes.
